historia del electro-moho-pop
Ya llegó el más ruin de los antihéroes: billy moho. Transportado desde el planeta Moho, a la izquierda del sistema solar, el patético extraterrestre se arrastra por la Tierra desde que esa maldita nave nodriza pasó por aquí en su misión de reparto de exploradores por toda la vía Láctea. Y claro, el más ingenuo de todos ellos: para la tierra. Y encima defiende su llegada con sus conocimientos sobre la vida y obra de Ziggy Star-dust, un terrícola universal según él, pero de sobra conocido por todos como un alienígena andrógino elevado al status de estrella del rock con su grupo "The Spiders From Mars" y al final asesinado por sus propios fans, cosa que nunca le sucederá a billy moho, ya que está tan lejos de ellos que no los reúne ni en sueños, ¡ay! Los sueños de billy moho…eso sí que lo tiene: sueña en tres lenguas diferentes…para lo que le sirve…
Pero volviendo a sus orígenes, en Moho la gravedad es casi nula, lo que permite que seres con una estructura ósea tan débil para la Tierra, sobrevivan en un planeta donde nada pesa y nada alivia del peso. Pero claro está que, en nuestro querido planeta Tierra el pobre billy moho es incapaz de moverse en posición bípeda, andando todo el santo día arrodillado, gateando como un miserable y gimiendo lamentado por su, según él, insoportable dolor de huesos. Y con todo esto, ¿Por que canta billy moho?: el muy iluso dice que así enriquece su alma. Y como no anda pues canta, y como no baila: cansa. Ahora dice haber contratado a los cosquillas para suplir su inmovilidad, unos bailarines mercenarios sin escrúpulos. Y es que era lo que faltaba: hasta el gorro están los mohoenses de recibir ridículas noticias de ese residuo de su civilización, aunque lejos de venir a recogerlo por pura vergüenza ajena (al parecer extinguida en Moho), prefieren que nosotros le soportemos. Su historia personal todavía le aleja más de ese héroe que él cree ser: hijo único, mimado y consentido, sin ningún resquicio que deje entrever la asunción de ninguna responsabilidad. Su madre le llama dos veces al día para ver como va la misión encomendada y él la engaña con sus teorías improvisadas e insostenibles sobre la relación de Ziggy Star-dust con los terrícolas. ¡Pobre señora moho! Desde luego nuestro despreciado antihéroe tiene un montón de rasgos humanoides que le permiten estar por aquí sin armar demasiado revuelo. Su aire ridículo, patético y desgraciado le hacen casi humano a primera vista, pero, ¿hasta que punto es todo desgracia lo que reluce?, ¿estará el mohoense retorciéndose simplemente entre sus propias miserias?, ¿estará resaltando sus escasas virtudes mostrando sus defectos? y cuando se autocompadece y autocritica, ¿es un acto de humildad o de pura ambición de diferenciarse y ser protagonista?, ¡pobre billy moho!, pobre ser humano, que no se encuentra, pobres estereotipos. ¿De que servirán nuestras imágenes sociales si ahora lo bueno es malo y lo malo es bueno?. Será mejor que escuchemos el nuevo mensaje que, aunque no entusiasma (si lo hiciera no valdría, está lleno de moho) modifica los anteriores que hemos recibido sin sacar ningún provecho.
Ser profunda y verdaderamente crítico con nosotros mismos es el arma más poderosa para la humanidad. Se acabó la defensa de la maldita autoestima a cualquier precio. Encontrar nuestro propio billy moho nos liberará de todos los problemas humanos que de hecho, son tan ridículos como él, sin ser necesario entrar en detalle; todos sabemos cuáles son. A partir de ahora debemos estar orgullosos de habernos echado atrás, de haber tenido miedo, y hasta de haber cometido errores y haber renunciado a placeres por nuestra honorable neurosis, que desde hoy será venerada para hacernos mas fuertes y podernos ayudar entre nosotros de una vez.
